El famoso actor estadounidense pudo recibir un diagnóstico médico erróneo meses antes que se suicidara, según los resultados de la autopsia realizada a su cuerpo.
La necropsia realizada arrojó que el inolvidable actor pudo padecer otra enfermedad con síntomas que comúnmente se confunden con el párkinson como es la demencia de cuerpos de Lewy, considerada la tercera causa más común de demencia, una enfermedad neurodegenerativa que solo puede ser diagnosticada con certeza hasta después de morir.
Hay que recordar que según declaraciones de su esposa, Robin Williams luchaba contra la enfermedad de Parkinson.



