A partir de este lunes, México y Estados Unidos darán inicio al ejercicio de la vigilancia aérea, informó la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), quien detalló que la operación durará hasta el próximo viernes.
«Personal de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM) participará en el ejercicio táctico denominado Amalgam Eagle 15, el cual fue diseñado para perfeccionar el entrenamiento de personal de México y Estados Unidos, con el propósito de que reaccionen adecuadamente ante un sobrevuelo ilícito, y sentar las bases para hacer más eficiente la capacidad de reacción binacional», indicó la dependencia.
Detalló que la delegación mexicana estará integrada por personal militar, de la Dirección General de Aeronáutica Civil y de Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano.
En tanto, del lado estadunidense participará personal del Comando de Defensa Aeroespacial (Norad, por sus siglas en inglés), del Comando Norte, de la Agencia Federal de Aviación y de la Agencia de Seguridad de Transportes.
En un comunicado, destacó que los objetivos son: facilitar la participación activa de los comandos estadunidnses; practicar y mejorar los procedimientos para dar aviso mutuo y oportuno entre ambos países sobre aeronaves sospechosas o en condiciones de interferencia ilícita; incluir sistemas de intercambio de información, como red de acceso a todos los socios, sistema de vigilancia de operaciones aéreas y marítimas de concepto regional combinado, y practicar y mejorar los procedimientos para monitorear, seguir y coordinar la respuesta ante un vuelo ilícito que se detecte en la frontera común.
Para dicho ejercicio se contarán con aeronaves equipadas para la detección e intercepción.
Asimismo, se contempla en México el despliegue de un equipo multidisciplinario de observadores en los aeropuertos de Monterrey y Chihuahua, estableciendo los canales de comunicación que permitan la reacción y el fortalecimiento de los vínculos existentes entre los participantes de cada nación.
De acuerdo con La Jornada, Sedena resaltó que personal de ambos países desarrollará sus actividades desde diversas locaciones, sin que se tenga considerado «el cruce de unidades o aeronaves en ambos lados de la frontera y con pleno respeto a la soberanía de cada país».



