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La Paz, ¡Tras un Sueño!

La Paz, ¡Tras un Sueño!

Por Tito LOYA H. | #Vértigos

  • Magro desempeño del Profe Víctor.
  • Método depurado para llegar al Fondo.
  • Epicentro Político y Figuras del Momento.
  • Costos de Prolongada Indecisión.
  • Vientos favorables para el Chamaco del Pueblo.

«Tú y tus tardanzas» se ha convertido en el eco predilecto de los pasillos de Palacio de Cantera. A estas alturas, para nadie resulta una sorpresa el magro desempeño del «Profe» Víctor, como tampoco su singular destreza para volverse invisible ante la ciudadanía frente a los temas verdaderamente sensibles. Fiel a un método depurado, prefiere delegar el costo político en aquellos funcionarios que, teóricamente, deberían rendirle cuentas día con día.

Esta calculada parsimonia ha transformado al municipio de La Paz en el epicentro de las narrativas políticas. Cada facción con aspiraciones a la coordinación estatal del Comité de Transformación y Defensa de la Soberanía Nacional despliega ahí a sus alfiles, todos obsesionados por asegurar las posiciones distritales y la municipal. Si algo queda claro en este tablero, es que La Paz se consolida como el auténtico fiel de la balanza para el porvenir local.

Es en este escenario donde emergen perfiles que reclaman legitimidad para la coordinación municipal paceña: Karina Olivas Parra, Paulina Talamantes Geraldo, Fernanda Marisol Villarreal González, Miriam Villafaña, Omar Zavala Agúndez, Venustiano «Tano» Pérez, Tano Polanco, Christian Fabricio del Castillo, Yayo VanWormer Castro y Valerio Castro Santana, entre una lista que —por disciplina de la ambición— seguirá multiplicándose.

Sin embargo, la prolongada indefinición en la dirigencia nacional y estatal de la 4T en Baja California Sur ha terminado por erosionar a quienes partieron con ventaja, víctimas de la repetición incesante de sus propios clichés. Paradójicamente, este letargo institucional ha resultado propicio para figuras como Manuel Cota Cárdenas; la oleada de embates en contra del «Chamaco del Pueblo» no hace sino nutrir su inercia ascendente. Cuando la marea sube, hasta los vientos en contra ayudan a navegar, en  fin.

Recuerda, las palabras mueven y el ejemplo arrastra *** Hasta la próxima.

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