1 de cada 4 hogares es encabezado por una mujer. Invertir en la atención a mujeres equivale a elevar los niveles de desarrollo social.
Por José Antonio Meade
Las mujeres son multiplicadoras de la labor social. Cuando el apoyo de un programa social es canalizado hacia las mujeres, el gasto es más eficiente, la escolaridad de los hijos incrementa y se distribuye mejor el ingreso. En el foro Forbes sobre Mujeres Poderosas, tuve la oportunidad de intercambiar opiniones e ideas con mujeres que han destacado en diversos ámbitos. Todos estuvimos de acuerdo en un punto: invertir en la atención a mujeres es dotar a la sociedad de mejores herramientas para incrementar el desarrollo social y mejorar su calidad de vida.
Después, acompañé al presidente Enrique Peña Nieto durante su participación en el II Foro Internacional de Inclusión Financiera. Las diversas intervenciones del foro expusieron la importancia de la inclusión financiera como motor del crecimiento económico y el desarrollo social. En la inclusión financiera, lo económico y lo social van de la mano. Sedesol, por su parte, ha diseñado una serie de programas sociales, como Prospera y el Programa de Fomento a la Economía Social del INAES, orientados a incrementar los ingresos y generar condiciones óptimas para emprender sus proyectos.



