Inicio +Noticias El pacífico arte de devorar a los aliados

El pacífico arte de devorar a los aliados

El pacífico arte de devorar a los aliados

Por Tito LOYA H. #Vertigos

  • Anatomía de un asedio.
  • “Puchismo”; Gritos de Silencio.
  • “Homerismo” Sigiloso.
  • “Milenismo y el empoderamiento femenil.
  • El Filtro Purista.

El oxígeno político parece racionarse. La percepción ciudadana sobre Manuel Cota Cárdenas experimenta un ascenso innegable tras los reacomodos del 29 de abril, pero abandonar la atmósfera controlada de San Lázaro implica aterrizar en un ecosistema donde el «Puchismo», el «Milenismo» y el «Homerismo» ya administran cuidadosamente las trincheras. Sobrevivir a este fuego amigo requerirá bastante más que la inercia de un linaje histórico o los puentes tendidos desde la capital del país; demandará una arquitectura de acero y una calibración milimétrica que no deje espacio alguno para la improvisación.

El silencio institucionalizado del «Puchismo»

Es imperativo comprender que la maquinaria estatal, bajo la batuta del gobernador Víctor Castro, no requiere de estridencias ni confrontaciones directas. La elegancia del aparato gubernamental radica en su capacidad para administrar los tiempos y, de ser necesario, diluir las aspiraciones no alineadas. Para la nomenclatura del Palacio de Cantera, el «Puchismo» histórico aún no termina de procesar la figura de Leonel Cota Montaño ni su estilo de influencia regional. Queda claro que no habrá concesiones gratuitas; ceder espacios estratégicos a Manuel Cota equivaldría, desde su óptica, a retroceder dos décadas en el control hegemónico de Baja California Sur.

El ajedrez subterráneo del «Homerismo»

Desde la comodidad del bajo perfil que le otorga su escaño en el Senado, Homero Davis orquesta sus movimientos con la paciencia de quien se asume como el albacea natural de la estructura estatal. En su calidad de exsecretario general de Gobierno, posee una cartografía exacta de los cimientos y el drenaje profundo de la política sudcaliforniana. Davis Castro encarna el ala institucional de Morena, aquella que proyecta una victoria absoluta en 2027 sin la aparente necesidad de tercerizar la candidatura principal a un perfil aliado.

El muro de contención del «Milenismo»

Como alcaldesa reelecta de La Paz, Milena Quiroga se erige como la aduana territorial más compleja para cualquier proyecto externo. Fortalecida por el respaldo popular y una sintonía innegable con el nuevo orden federal —bajo el cobijo de la presidenta Sheinbaum—, Quiroga Romero administra el territorio preciso donde Cota Cárdenas requiere tracción. En la capital, cada colonia, sector y sindicato se encuentra meticulosamente tejido por operadores leales a la presidencia municipal, ya sea para garantizar la continuidad local a través de un relevo afín, o bien, para pavimentar una ambición de alcance estatal.

La ortodoxia del Bienestar: El filtro purista

Finalmente, la delegada Yanssén Weichselbaum administra el capital político más determinante y silencioso de la era actual: la estructura de los programas sociales. Los «Siervos de la Nación» en el estado responden a la ortodoxia fundacional de la Cuarta Transformación. Para este sector purista, la alianza con Manuel Cota representa, en el mejor de los casos, un ejercicio de pragmatismo electoral; una concesión necesaria, pero de ninguna manera un pase de abordar automático para que el legislador herede la lealtad y simpatía de los beneficiarios, en fin.

Recuerda, las palabras mueven y el ejemplo arrastra *** Hasta la próxima.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.