Compartir una tarde entre amigos, aprender algo nuevo, disfrutar de una buena conversación o celebrar un cumpleaños son pequeños momentos que hacen una gran
diferencia en la vida y con ese espíritu, la Casa de Día de Loreto invita
a las familias loretanas a inscribir a sus adultos mayores en el turno
vespertino, donde encontrarán un espacio de convivencia, aprendizaje
y acompañamiento. #vertigos
Norma Irene Davis Davis informó que aún hay lugares disponibles en
el horario de 3:00 a 6:00 de la tarde, para que más personas adultas
mayores puedan integrarse a las actividades y disfrutar de un entorno
que promueve su bienestar, participación y calidad de vida.
Actualmente, 16 personas asisten al turno vespertino, donde realizan
manualidades, tejido y bordado de acuerdo con cada temporada. Los
viernes, la tradicional lotería se convierte en una oportunidad para
compartir risas y fortalecer la amistad, mientras que los convivios
mensuales permiten celebrar los cumpleaños y reconocer la alegría de
compartir la vida con los demás.
Davis Davis destacó que estas actividades van más allá del
entretenimiento: ayudan a mantener la mente activa, desarrollar
habilidades, fortalecer la autonomía y descubrir que siempre hay algo
nuevo por aprender. Una muestra de ello es el entusiasmo con el que
las y los participantes llevan sus trabajos a casa para seguir
practicando lo aprendido.
Para facilitar la asistencia, la Casa de Día cuenta con servicio de
transporte y tiene capacidad para recibir hasta 25 personas en este
turno.
Las familias interesadas en inscribir a sus seres queridos deberán
presentar comprobante de domicilio, número telefónico de un familiar,
identificación oficial (INE) y CURP. Asimismo, es importante que cada
participante cuente con un familiar que mantenga comunicación con el
centro.
La invitación es a darles a nuestros adultos mayores la oportunidad de
vivir nuevas experiencias, hacer amistades y disfrutar de actividades
que los mantengan activos y acompañados.
En ese sentido, la Casa de Día de Loreto busca que cada tarde sea
una oportunidad para aprender, convivir y sentirse parte de una
comunidad que reconoce el valor, la experiencia y la dignidad de
quienes han contribuido a construir nuestras familias y nuestra
sociedad.



