Ausencias y Provocadores
Por Tito LOYA H. | #Vértigos
- El aplauso de cortesía no alcanza para tapar el bochorno del descontento
- Anestesia del poder.
- La plaza que arde y el susurro que aísla.
- Factura de la Desconexión.
La creciente distancia entre el gobernador, profesor Víctor Castro Cosío, y la ciudadanía sudcaliforniana quedó de manifiesto durante su intervención como antesala al informe que encabezó, en la Plaza de la Reforma frente a Palacio de Cantera, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo. El mandatario inició saludando con ligereza a los asistentes congregados bajo un sol implacable por más de dos horas; una omisión logística sensible, pues en actos de esta índole es habitual prever toldos ante las severas temperaturas que caracterizan el cierre de la temporada más calurosa del año.
La narrativa oficial, articulada bajo la mirada y tutela del profesor Omar Castro, recurrió a fórmulas retóricas de antaño que hoy lucen desfasadas de la coyuntura local. Frente al presídium convergían colectivos con demandas legítimas y urgentes, sectores que desde el discurso estatal han sido tachados de simples “provocadores”, pasando por alto la máxima fundacional que dicta: «Con el pueblo todo, sin el pueblo nada».

El contraste político lo marcó la presidenta Sheinbaum. Al concluir el acto, asumió una postura de diálogo y permaneció en la plaza para escuchar de primera mano a los manifestantes y recibir los pliegos de reclamos. Esas mismas problemáticas son las que, por omisión o por conveniencia de los círculos más cercanos al gobernador, suelen ser filtradas para mantenerlo dentro de una burbuja, aislado de la realidad que encaran aquellos calificados despectivamente de adversarios, pero que son ciudadanos con derecho a ser atendidos.
Habrá que observar si en los próximos espacios de comunicación oficial se intenta matizar este desajuste con explicaciones retóricas donde se justifique que retroceder también forma parte del proceso. Lo innegable es que la gestión actual se perfila hacia su recta final registrando métricas de aprobación y desempeño que se sitúan entre las más bajas a nivel nacional. La desconexión, al final, cobra factura, en fin.
Recuerda, las palabras mueven y el ejemplo arrastra *** Hasta la próxima.



