Siete Sombras en Busca de una Silla en La Paz.
Por Tito LOYA H. | #Vértigos
- Ungido de la Víspera: MIT.
- Acecho Femenino.
- Estructura vs. El Carisma.
- Ridículo Digital.
- Caída Libre.
- Estética del Poder.
- Sueño de los Justos
Para la cofradía oficialista y esa mayoría que repite —como mantra de fe— que «es tiempo de mujeres», el sol ya tiene nombre: Milena Quiroga Romero. Pero mientras la alcaldesa camina, a sus espaldas se desata una danza de lealtades y codicias por la herencia del reino paceño. Aquí, el primer inventario de los afectos y las ambiciones de la «Ingeniera de Morena»:
• El Ungido de la Víspera: En la cima de este juego de espejos aparece Martín Inzunza Tamayo (MIT). Goza del aire de la altitud, pero que no se confíe: en política, la cima suele ser el lugar más ventoso y solitario.
• El Acecho Femenino: Apenas a un suspiro de distancia, Lupita Vázquez le pisa los talones. La diputada local sabe que en el tablero de Milena, una ficha mujer siempre tiene un valor doble de cambio.
• La Estructura vs. El Carisma: En un tercer puesto que sabe a resistencia, se aferra Jehú Fernando Vázquez Savin. El Secretario General apuesta a que el orden administrativo sea más sexy que la retórica, aunque el tiempo dirá si el orden basta para enamorar.
• El Ridículo Digital: En cuarto lugar se cuela Pavel Castro. Al parecer, convertirse en un tiktoker de dudosa gracia tiene sus réditos; dicen que la política moderna prefiere un «like» por lástima que un voto por convicción.
• La Caída Libre: Como bien reza el dicho, «no hay quinto malo», pero Yayo VanWormer Castro está empeñado en desafiar la sabiduría popular con una tendencia bajista que empieza a oler a despedida prematura.
• La Estética del Poder: En la sexta posición, Paulina Talamantes Geraldo levanta la mano. Entre bardas recién pintadas y el brillo del éxito empresarial, intenta demostrar que el servicio público también es una cuestión de imagen y definición. 
• El Sueño de los Justos: Cerrando la lista, como si el refrán de «los últimos serán los primeros» fuera su única esperanza, aparece José Saúl González Núñez. Su equipo suda tratando de venderlo como una opción «grande», pero por ahora, Saúl no logra juntar las canicas suficientes para salir del patio de recreo oficialista.
La mesa está servida y los comensales hambrientos. ¿Quién de estos siete logrará sobrevivir al abrazo de Milena? En fin.
Recuerda, las palabras mueven y el ejemplo arrastra *** Hasta la próxima.



