En una muestra más del caos financiero en la capital de Sonora, el alcalde electo, Manuel Ignacio Acosta Gutiérrez, reveló que la administración de Alejandro López Caballero no dejó ni para pagar a proveedores y ni para el aguinaldo”.
Maloro Acosta indicó que “dejaron comprometidas las participaciones federales, ese es el problema, tenemos que hacer una reingeniería fuerte, ahorita no va a alcanzar ni para pagar a los proveedores”.
Acosta Gutiérrez advirtió que “vaya, no están dejando ni para el aguinaldo y no se puede ni siquiera pedir prestado por lo mismo que están comprometidas las participaciones, pero le vamos a echar ingenio”.
El presidente municipal electo añadió que para sacar adelante al municipio requiere de un cambio con compromiso, alinear objetivos y estrategias, y trabajar en equipo con la gobernadora electa Claudia Pavlovich Arellano.
Las conclusiones del equipo ciudadano que conformó el equipo de transición mostraron que se dilapidaron recursos públicos, además de que existe un evidente descuido en todas las áreas de gobierno municipal.
«La ciudad pujante que nos hacía sentir orgullosos, en vías de desarrollo, no la vemos, la capital de Sonora que contaba con un honroso primer lugar en calidad de vida, hoy hemos caído en el lugar 38, según el Instituto Mexicano para la Competitividad. No cabe duda que la corrupción cuesta, la corrupción cuesta muy cara”, dijo Maloro Acosta.



