Un antiguo hotel habilitado como albergue de refugiados que iniciaría operaciones en marzo en Bautzen, al este de Alemania, resultó gravemente dañado tras incendio, presuntamente provocado.
De acuerdo con la policía local, un grupo de personas se apostaron fuente al siniestro y festejaron “de modo inequívoco” lo que ocurría.
La policía detuvo temporalmente a tres hombres de entre 19 y 20 años por interferir en el trabajo de los bomberos desplazados al lugar.
Los incendios en dependencias destinadas a acoger a refugiados, ya habitadas o en construcción, se han sucedido en los últimos meses, muchos de los cuales de forma provocada supuestamente para impedir la llegada de éstos a la correspondiente población.
Esto ocurrió la madrugada del domingo, y le sigue al acoso registrado el pasado jueves en la localidad de Clausnitz -en el «Land» de Sajonia como Bautzen-, cuando un centenar de ciudadanos bloquearon durante horas el autocar en que viajaba un grupo de asilados en dirección a su albergue.
El primer ministro de Saonia, Stanislaw Tillich, de la Unión Cristianodemócrata (CDU) que lidera la canciller Angela Merkel, condenó como «hechos abominables» tanto los incidentes de Bautzen como el acoso a los refugiados de Clausnitz.
A su vez la policia local de la población defendió su actuar, mientras miles usuarios en redes, le imputaban ineficacia frente a los alborotos.



