En avanzado estado de descomposición y con el tiro de gracia, fueron encontrado los cuerpos sin vida de siete personas, a escasos metros de la línea Internacional en el Desierto del Sasabe, en la frontera entre Sonora y Arizona.
En un comunicado de prensa, la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE) detalló que el macabro descubrimiento ocurrió la tarde del jueves, además que en la escena del crimen los peritos levantaron casquillos percutidos para arma de grueso calibre.
«Las víctimas fueron localizadas sobre un arroyo en un predio ubicado en la línea fronteriza con Estados Unidos de Norteamérica, a 53 kilómetros de la población del Sásabe; Las cuerpos presentaban a simple vista heridas producidas por proyectiles de arma de fuego y de acuerdo al Médico Legista tenían alrededor de cinco días de haber fallecido», dicta el boletín oficial.
Hasta la noche del viernes, seis de las siete víctimas permanecían en calidad de desconocidas; solo fue identificado por sus familiares quien en vida llevaba el nombre de Cipriano Obeso Berrelleza, de 38 años de edad, originario de Caborca y residente del municipio de Altar.
«Obeso Berrelleza tenía como antecedentes tres detenciones en Estados Unidos por tráfico de droga. El 21 de octubre había sido reportado por sus familiares como desaparecido, siendo el pasado sábado 17 de este mes la última vez que tuvieron contacto con el hoy occiso», agregó la fiscalía estatal.
Personal de Servicios Periciales de la PGJE aseguró en el lugar donde fueron encontradas las víctimas varios casquillos percutidos de arma larga; el Agente del Ministerio Público del Fuero Común ordenó el levantamiento y traslado de los cuerpos para realizar la autopsia de ley.
Agentes de seguridad de los tres niveles de gobierno que integran el Mando Único Policial a cargo de vigilar la región fronteriza entre Sonora y Arizona, implementaron un operativo pero hasta el momento no se ha informado la detención de ningún sospechoso relacionado con esta masacre.



