Cuadrícula Política en BCS

ABCdario
Por Víctor Octavio García

* Mapeo electoral

El escenario político electoral actual nos invita a razonar las circunstancias particulares y la condición de cada partido político, especialmente su circunstancia, –como decía Ortega y Gasset– en cada región, partiendo de las probabilidades de triunfo u objeto de análisis circunstancial de cada perfil político en disputa, que dicho sea de paso y en el estricto apego de las probabilidades, existen aspirantes que la misma estrechez favorece su participación entre el querer ser y el ser.
Por decirlo de otra forma, los partidos políticos en el actual contexto nacional y local no se encuentran en su mejor momento en cuanto a la causa y efecto; veamos, el Partido Acción Nacional, ubicado como organización vinculada al ejercicio de gobierno goza de las bondades y generosidad de ser gobierno, con la ventaja de poder desahogar gestiones y brindar soluciones en el día a día, pero sin afrontar ni enfrentar de raíz los problemas que verdaderamente impactan negativamente en la sociedad, como la inseguridad, el subempleo, la desvinculación de la dualidad gobierno-sociedad y primordialmente el limitado crecimiento económico estatal, aunado al grisáceo desempeño salvo Comondú y Los Cabos, de los gobiernos Municipales; en tanto el Partido Revolucionario Institucional, enfrascado en una disputa eterna por espacios de poder inexistentes generado por un manejo plutocrático pro empresarial, ha provocado que su Consejo de Administración –lo que en los fondos bajos de la política se conoce como Consejo Político– se encuentra distribuido en tres actores disminuidos políticamente y una aparente fuerza emergente sin representación a su interior, que lo convierte en un instrumento de toma de decisiones parciales que jamás consensuaran la unanimidad en beneficio de la verdadera fuerza que recae en su militancia; por otro lado tenemos a las Izquierdas segmentada en el Partido de la Revolución Democracia y el Partido del Trabajo, sostenidas por actores que lo manejan como si todavía ejercieran el control político del estado como en años anteriores y atribuyendo sus acciones a la solidez que representa el proyecto de Movimiento Regeneración Nacional, en una burda intención de congraciarse con el “rayito de la esperanza” por la dinámica nacional de crecimiento que registra, el cual goza de vínculos afectivos conocidos de todos en la entidad, y por ultimo se encuentran Partidos como el Verde Ecologista de México y Nueva Alianza que a toda costa, se encuentran desplegando acciones limitadas de posicionamiento ciudadano, pero bajo la zozobra de posibles alianzas nacionales que puedan generarse con los partidos grandes, al margen de sus circunstancia locales.
Este contexto nos incita a pronosticar un escenario 2018 sumamente complicado e incierto para todos, máxime por la existencia de una legislación en la materia sobre equidad de género que pone en disyuntiva a todos los partidos en la selección de perfiles postulantes para las candidaturas en juego en los próximos meses; tal es el caso de los espacios al Senado de la República que estarán en juego, donde en el PAN se encuentra en primera línea el Secretario de Finanzas, Isidro Jordán Moyrón y los alcaldes Arturo de la Rosa Escalante y Francisco Pelayo Covarrubias, por el PRI la diputada Esthela Ponce Beltrán, la recién electa Presidenta del CDE del PRI, Gabriela Cisneros, Juan Alberto Valdivia e Isaías González Nava, hoy con el control absoluto que tienen del propio partido; por las izquierdas Víctor Castro Cosio con algún otro cuadro formado en las lides de la izquierda y finalmente Alejandro Tirado por el Partido Verde, que se ha convertido en una figura emergente receptora de inconformes priístas y panistas, destacando sin duda la fuerza mayoritaria traducida en probabilidad de triunfo que radica en el PAN para conserva mayoría; el PRI con una disminuida posibilidad de quedarse con la primera minoría y una tendencia a la alza de Morena por el jalón del proyecto de Andrés Manuel López Obrador, lo que significaría que el PRI se iría como tercera fuerza política en el estado, si bien le va.
Las alcaldías invariablemente van a sufrir cambios ocasionados por los movimientos en el tablero electoral coaccionado por la garantía jurisprudencial de la equidad género, lo que representaría que en Los Cabos, el PAN se definiera por una mujer como Guadalupe Saldaña, suplantado al candidato natural Alberto González Rivera; por las Izquierdas Narciso Agúndez Montaño y por el PRI-Verde Ecologista Ernesto Ibarra Montoya, este último con nulas posibilidades de competirles a los dos primeros, ya que actualmente no se vislumbra ninguna mujer visible con el liderazgo y solvencia económica suficiente como para competirles; en el caso de la Paz, el PAN se encuentra en una disyuntiva intra selectiva a razón de los múltiples aspirantes, pero si tendría que ser una mujer, Maritza Muñoz se encuentra puesta, en caso contrario Herminio Corral –el “terror de los niños”– o Marcos Puppo, éste último que representa la mayor probabilidad de triunfo para el partido en el poder; en el PRI la novedad recae de nueva cuenta en Gabriela Cisneros –la impostora– en caso de que tenga que ser una mujer la seleccionada y en Ricardo Barroso; por las izquierdas la figura seria un Rubén Muñoz en ciernes o Alberto Rentería que lidera la franquicia con fuertes resistencias internas y en la los linderos de la incertidumbre de su esperada “destitución”; y por el Verde Ecologista un recicle como Saúl González representaría la posibilidad de contar con participación, pero repitiéndose la condición de mayor probabilidad para el partido gobernante, por el incesante conflicto interno en el Consejo de Administración priísta.
En los Ayuntamientos del norte del estado se encuentra aplastantemente posicionado por su desempeño el alcalde de Comondú Francisco Pelayo, no existiendo perfil alguno que se muestre con la fuerza para disputarle en términos de competencia real la administración municipal; en Loreto se perfila a ser conservado por el Partido Acción Nacional con José Luis Perpuli, en virtud que el PRI no se le ve desplegando trabajo político en esas tierras, ni impulsando la consolidación de personajes o cuadros competitivos, contando actualmente únicamente con la Dip. Irma Patricia Ramírez Gutiérrez, que a decir verdad le falta mucho para ser un cuadro competitivo y finalmente en Mulegé, donde existen condiciones de recuperación para el PRI si se logra un acuerdo supra municipal que disipe las diferencias locales y pondere el acuerdo en torno a quien represente en alianza el candidato o candidata mejor posicionada, siendo Felipe Prado, Joel Vargas, Sarahi Nuño y Beatriz Villalejos; quienes enfrentarían invariablemente al proyecto “Dos mujeres un camino” que encabeza Edith Aguilar Villavicencio, por Acción Nacional.
En términos generales la condición del Partido Acción Nacional le permite sostener la fuerza que tiene preservando sin muchos cambios ni aspavientos el mapeo político actual, sin embargo se vislumbran variables en la segunda y tercera fuerza política estatal, siendo el PRI el partido más afectado y Morena el Partido en crecimiento y de mayores expectativas. ¡Qué tal!.
Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a abcdario_@hotmail.com

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